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lunes, 5 de marzo de 2018

HABLAR POR HABLAR






Vamos a decírselo, no sea que me muera un día de estos y no se lo haya dicho: Felipe uve palito de mamón, perdón: de Borbón, si consientes que el chaval ese vaya a la cárcel por una canción en la que se mete contigo, es porque no eres más que un parasito hijo de la gran puta adherido al sistema este corruto y putrefacto que tiene de democracia lo que yo tengo de numerario del Opus. Insultas a la inteligencia de la gente erigiéndote en defensor de una Constitución que necesita ser defendida no solo contra y por mor de los catalanes, sino y sobre todo cada vez que este gobierno corrupto al que estas aliado, la viola. ¿Por qué no te sulfuras y sales en la caja tonta defendiendo unas pensiones dignas para aquellos que se han pasado la vida trabajando y ahora estos hijos de puta del gobierno les ningunean lo que se han ganado con creces? ¿O porque no te indignas ante la desigualdad salarial entre hombres y mujeres? ¿O por los dependientes que este gobierno está dejando morir al tiempo que les retira las ayudas? Tendrías tantas y tan nobles causas por las que erigirte en defensor… Dicen que le comentaste a la alcaldesa de Barcelona que, a diferencia de ti ella sí ha sido elegida y no como tú por lo que se merece mi respeto mucho más que tú, que defendiste la Constitución. Bonita forma de defender la constitución esa desde tu mullida poltrona de palacio, poniéndote hecho un basilisco porque unos cuantos de tus súbditos han osado poner un papelito en una urna en un acto declarado ilegal, que no tendría ninguna repercusión legal, por tanto. Defendiste, por cierto, que los aporrearan y pisotearan y, sin haber dado la menor muestra de empatía hacia aquella gente pacífica e indefensa, aun tienes la desfachatez de presentarte en Barcelona y lanzarle en la distancia esas miradas sanguinolentas hacia donde estaba la alcaldesa Ada Colau en aquella cena del Mobile World Congress, que destilaban un odio y un rencor incontenibles. No vas a ser bien recibido aquí, que te quede no claro: clarinete. Y no, no me gusta que vivas tú y tu ralea de lo que yo trabajo, que viváis además opíparamente y que nos faltes al respeto de esa manera como hiciste el 3-0. Yo no soy tu vasallo, ¿qué leches te has creído que eres? A mí me enseñaron de pequeñito que el respeto uno tiene que ganárselo; y tú no has hecho otra cosa que ganarte mi desprecio. Así que cuando asomes la tocha por aquí, que sepas que de eso vas a recibir a manos llenas de unos cuantos y cuantas que habremos por aquí luchando por algo tan impío para ti como una república en la que tú estás, evidentemente, de sobras. ¿Quieres ganarte mi respeto?; lo tienes muy fácil: abdica y llévate a tu familia a vivir al Caribe. Dicho lo cual, que te den morcilla, piltrafilla.
                                                                                 

Como os dicen lo que quieren luego pasa lo que pasa, como por ejemplo que, después de la huida de Catalunya de cientos, de miles, de cientos de miles, de millones de empresas, tiene muy mala explicación que Catalunya lidere la creación de empleo en España y que, vaya por dios, Andalucía, esa comunidad autónoma que preside la súper-mega-híper española de la sultana Susana, siga liderándola en destrucción. Lo dicen los números oficiales del ministerio. Hemos llegado en Catalunya a los niveles de empleo que teníamos en 2.008, antes del estallido de ese atraco denominado crisis. Cierto es que la calidad del empleo no es que deje de desear, es que es sencillamente infame; pero de eso solo es responsable el gobierno que prioriza la precariedad y la explotación laboral como recurso para hacernos competitivos. En eso y en quedarse las empresas con todo el beneficio porque ¿cuánto tiempo hace que el españolito medio escucha por los canales habituales que estamos creciendo más que nadie en Europa, pero eso crecimiento solo se traduce en crecimiento del beneficio empresarial y no salarial? Años. ¿Lo repito?: años. Años en los que no solo el trabajador ha perdido poder adquisitivo como yo perdí a mi abuela, sino años en los que, encima, hemos tenido que padecer a esa banda de maleantes en Moncloa robando y sisando al por mayor, vaciándonos la hucha de las pensiones para rescatar a una banca que se niega a devolver el dinero con el que han sido rescatadas, el tuyo y el mío, sin más explicaciones ni responsabilidades por parte de nadie, y así una interminable retahíla de golfadas, barrabasadas y violaciones de toda clase de leyes por parte de este gobierno franquista y represivo, antidemocrático y corrupto, que tanto os gusta. ¿Dónde están esos Guardianes de la Constitución ante la violación de esta por parte del ratero del Montoro y su amnistía fiscal inconstitucional? Y que conste que todo esto, siendo grave, no es menos grave que el hecho de en quien confiáis para que os saquen las castañas del fuego y os devuelva a vuestras vidas el lustre que pudieran haber tenido antaño: en el Rivera o el Pedro Sánchez. Vamos nene, no me jodas…si la recuperación de este país depende de esos dos personajes, lo mejor que podéis hacer los andaluces, extremeños, murcianos y aragoneses es sumaros a la reivindicación de independencia de los catalanes. En serio. Se le podría poner, a lo que le pasa a España, el titulo de aquella película del Kevin Costner, Sin Salida. Porque con esa fauna no tenemos ni remedio ni arreglo posible.
                                                                                 

No es, o no lo parece, solamente un problema nacional patrio español. Nosotros tenemos nuestras peculiaridades, como es obvio, pero la desazón, el desconcierto y el marasmo parecen haber inundado a buena parte de la población europea. Reparad si no en todo el tiempo, cinco meses, 5, que ha tardado la Merkel en poder formar gobierno en Alemania y a qué precio, no solo para ella sino sobre todo para sus socios de gobierno socialdemócratas, hundidos en las encuestas. Ayer mismo vimos otro ejemplo en Italia, de casi imposible gobernabilidad cuando lo más probable y cercano a esa gobernabilidad se decanta hacia la extrema derecha. ¿Qué decir, así mismo, de Francia, con ese tecnócrata al frente del gobierno que ha devuelto al campo de batalla a los sindicatos por los ataques a los derechos de los trabajadores? ¿De qué nos habla todo esto, cual es el verdadero trasfondo que subyace de todo este…embrollo monumental, su leitmotiv?: las políticas austericidas defendidas a capa y espada en el viejo continente, en contraposición con otras basadas en la inversión pública como promotoras del consumo y la recuperación económica, llevadas a cabo por ejemplo en EEUU y que les ha llevado recientemente a un nivel de desempleo raspando el 4%. ¡El 4%! Yo como catalán no es que quiera irme de España, sino que me tendría incluso que plantear muy seriamente seguir en Europa en las actuales condiciones. Y claro que hay vida fuera de Europa. Que se lo digan a Andorra, Luxemburgo, Suiza, Gran Bretaña… son malos tiempos para presumir en Europa de algo; y mucho menos en España, que por añadidura ha sufrido una involución en su sistema llamado democrático tan serio, como profundo e indiscutible. Desconfiad de las intenciones de aquellos que os garanticen que aquí disfrutamos de un estado de derecho porque eso es mentira. Y es mentira porque a lo primero que tenemos derecho es a que se nos gobierne bien, no se nos robe ni se nos mienta y es, precisamente, lo que se hace cada día. Empezando por el mameluco ese real.   

A más ver



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